¿Qué es el impuesto de transmisiones?
El impuesto de transmisiones es un impuesto indirecto especial que se aplica sobre los ahorros y el dinero y sobre las transacciones de bienes materiales. Su nombre completo es Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas, se aplica a cualquier tipo de transacción entre contribuyentes, salvo alguna excepción.
Este impuesto no puede aplicarse simultáneamente con otros impuesto como son el IVA o el impuesto sobre operaciones societarias, ya que su naturaleza es distinta.
Se trata además de un impuesto que no es de la misma cuantía en todo el territorio español, ya que está transferido a las Comunidades Autónomas, encargadas de su cobro y gestión, por lo que cada una establece los tipos de aplicación del mismo, si bien algunas de ellas optan por delegar en el estado para fijar el tipo a aplicar. En este caso los tipos son los siguientes:
- Cesión de derechos reales sobre inmuebles o transmisión de bienes inmuebles: 6% de la operación.
- Transmisión de bienes muebles y derechos reales sobre los mismos, 4%.
- Constitución de derechos reales de garantía, pensiones, préstamos y cesión de créditos: 1% del valor.
Aunque como ya te hemos explicado, cada Comunidad Autónoma fija los suyos propios, de hecho la mayoría tienen fijado un impuesto para transmisiones de bienes inmuebles superior al que hemos mencionado.
La cantidad que hay que pagar según este impuesto depende del valor real del bien que se haya transmitido entre contribuyente, siendo el que lo recibe el encargado de sufragar dicho impuesto. El pago de este impuesto se tiene que realizar, obligatoriamente 30 días después de la firma de contrato de transmisión del bien. Se liquida dicho impuesto en cualquier Delegación de hacienda de la Comunidad Autónoma donde se realice el traspaso.
Imagen: Kozumel en Flickr.com

